Las hojas de laurel se han utilizado en la medicina tradicional durante siglos, gracias a sus excelentes propiedades terapéuticas. El aroma del laurel es muy eficaz para aliviar la ansiedad y el estrés.

En la antigua Roma, las hojas de laurel eran símbolo de sabiduría y gloria. Con ellos se preparó una corona, usada por poetas y vencedores. El laurel también tiene propiedades digestivas, antiinflamatorias y antibacterianas.

Una de las formas de disfrutar de los beneficios del aroma del laurel es quemando unas cuantas hojas. Sin embargo, hay que tener mucho cuidado. Se sugiere no quemar más de tres hojas, y hacerlo en un recipiente de barro.

Quema tres hojas de laurel secas con un mechero y, una vez encendidas, colócalas en la vasija de barro y esparce el humo por toda la casa.

El laurel también contiene mucílago, pectina, taninos, vitaminas y minerales, que son los principales responsables de todos sus beneficios. A continuación enumeramos las principales propiedades del laurel .

Alivia el estrés y la ansiedad . Las hojas de laurel tienen excelentes propiedades calmantes. Linalool, un compuesto contenido en las hojas, es un aceite esencial que calma la mente y reduce los niveles de cortisol en la sangre.

Protege el corazón . Al ayudarnos a relajarnos, el laurel también ayuda a proteger el corazón, que se resiente cuando el ritmo cardíaco se acelera o cuando sufrimos estrés. El ácido cafeico del laurel es un compuesto orgánico también capaz de proteger el corazón. Para disfrutar de estos beneficios puedes preparar un té de laurel.

Alivia el dolor de barriga . El té de laurel es el clásico remedio de la abuela para el dolor de estómago y la indigestión. Ayuda a calmar todo el tracto digestivo y proporciona un alivio casi inmediato.