La sal se utiliza desde hace miles de años en la cocina, y desde hace algún tiempo también para la limpieza doméstica. Es un producto natural excelente, casi necesario.

En este artículo te explicaremos cómo utilizar la sal para realizar actividades comunes en el hogar, ahorrándonos dinero y obteniendo resultados satisfactorios.

Hormigas: Vierta un poco de sal en los lugares donde se congregan los pequeños insectos para mantenerlos alejados para siempre.

Humedad: Si se coloca en los lugares más húmedos de la casa, la sal absorberá la humedad, preservando muebles y objetos metálicos.

Limpieza de cubiertos: La sal es excelente para limpiar cubiertos de plata, devolviéndoles su brillo natural. Prepare una solución a base de vinagre y sal y, con un cepillo de dientes, limpie bien los cubiertos.